Ante la grave situación que atraviesa la mayor parte de los sectores productivos y comerciales del país, como consecuencia del aislamiento obligatorio ordenado por el gobierno, que privilegia la salud sobre el aspecto económico, muchas entidades representativas de estas actividades, han reclamado la reapertura gradual de fábricas y comercios, más la asistencia financiera y la postergación de pagos impositivos y de servicios.
Es para destacar, que al inicio de la crisis sanitaria, el gobierno argentino, mediante decreto prohibió los despidos y suspensiones de trabajadores en todas las actividades, por 60 días.
Muchas de las solicitudes del sector empresario-industrial están contempladas dentro del nuevo Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción, y están siendo analizadas por el gobierno por orden de prioridades, en tanto otras ya están vigentes. Aquí el resumen de las principales: